Observatory on European Studies _ La Unión Europea renueva sus reglamentos sobre asistencia judicial internacional en materia civil y mercantil

2021-02-02

Por Beatriz Campuzano Díaz, Universidad de Sevilla

La Uni√≥n Europea prosigue en sus trabajos para la consolidaci√≥n del ‚ÄúEspacio Europeo de Libertad, Seguridad y Justicia‚ÄĚ, con la aprobaci√≥n de dos nuevos Reglamentos que regulan la asistencia judicial internacional en materia civil y mercantil: el Reglamento (UE) 2020/1783 del Parlamento Europeo y del Consejo, de 25 de noviembre de 2020, relativo a la cooperaci√≥n entre los √≥rganos jurisdiccionales de los Estados miembros en el √°mbito de la obtenci√≥n de pruebas en materia civil o mercantil (obtenci√≥n de pruebas) (versi√≥n refundida) y el Reglamento (UE) 2020/1784 del Parlamento Europeo y del Consejo, de 25 de noviembre de 2020, relativo a la notificaci√≥n y traslado en los Estados miembros de documentos judiciales y extrajudiciales en materia civil o mercantil ‚Äúnotificaci√≥n y traslado de documentos‚ÄĚ(versi√≥n refundida).

La aprobación de estos dos Reglamentos se incardina en los trabajos que lleva a cabo la Unión Europea para renovar sus instrumentos normativos, a fin de adaptarlos a las nuevas circunstancias y solventar las deficiencias o problemas interpretativos que se estuviesen planteando con las normas previamente aprobadas. Tras la renovación de los Reglamentos 1346/2000, 44/2001 y 2201/2003, que regulan los procedimientos internacionales de insolvencia y la competencia judicial internacional y eficacia extraterritorial de resoluciones en amplios sectores del derecho patrimonial y familiar, mediante los Reglamentos 2015/848, 1215/2012 y 2019/1111, le ha tocado ahora el turno a los instrumentos de asistencia judicial internacional.

Los Reglamentos 2020/1783 y 2020/1784, que comenzar√°n a aplicarse el 1 de julio de 2022, sustituir√°n al Reglamento (CE) n√ļm. 1393/2007, del Parlamento Europeo y del Consejo, de 13 de noviembre de 2007, relativo a la notificaci√≥n y al traslado en los Estados miembros de documentos judiciales y extrajudiciales en materia civil y mercantil y al Reglamento (CE) n√ļm. 1206/2001 del Consejo, de 28 de mayo de 2001, relativo a la cooperaci√≥n entre los √≥rganos jurisdiccionales de los Estados miembros en el √°mbito de la obtenci√≥n de pruebas en materia civil o mercantil. Estos dos instrumentos supusieron en su d√≠a un avance con respecto a los convenios multilaterales que ven√≠an aplic√°ndose hasta entonces. En este sentido puede se√Īalarse que los Estados miembros de la Uni√≥n Europea siempre han participado muy activamente en los trabajos promovidos por la Conferencia de La Haya de Derecho internacional privado, que ha dedicado varios de sus convenios a regular la asistencia judicial internacional: el Convenio relativo al procedimiento civil, hecho en La Haya el 1 de marzo de 1954; el Convenio relativo a la notificaci√≥n o traslado en el extranjero de documentos judiciales y extrajudiciales en materia civil o comercial, hecho en La Haya el 15 de noviembre de 1965; y el Convenio relativo a la obtenci√≥n de pruebas en el extranjero en materia civil o mercantil, hecho en La Haya el 18 de marzo de 1970. Espa√Īa tambi√©n es parte de la Convenci√≥n interamericana sobre exhortos o cartas rogatorias, hecha en Panam√° el 30 de enero de 1975. La Uni√≥n Europea, a trav√©s de sus Reglamentos, aport√≥ un sistema m√°s √°gil para la tramitaci√≥n de las solicitudes de asistencia judicial internacional, contemplando la comunicaci√≥n directa entre los √≥rganos jurisdiccionales de los Estados miembros, sin la necesaria intermediaci√≥n de autoridades centrales. Para el correcto funcionamiento de este sistema, la aplicaci√≥n de los Reglamentos se apoy√≥ en el Portal europeo de e-justicia (https://e-justice.europa.eu/home.do?action=home&plang=es), que contiene un Atlas Judicial Europeo en materia civil, donde se ofrece informaci√≥n sobre la aplicaci√≥n de los Reglamentos y los datos de contacto de los √≥rganos jurisdiccionales de cada uno de los Estados miembros. Los Reglamentos se acompa√Īaron adem√°s de una serie de formularios normalizados en relaci√≥n con las distintas fases y vicisitudes que pueden afectar a la solicitud de la notificaci√≥n o de la pr√°ctica de la prueba, con los que tambi√©n se agilizaba la asistencia judicial internacional.

Sobre esa base, que ha venido funcionando bastante bien en la práctica, los Reglamentos 2020/1873 y 2020/1874 introducen ahora una serie de novedades, mayormente relacionadas con el recurso a las nuevas tecnologías. Vamos a referirnos brevemente a cada uno de los Reglamentos.

En el Reglamento 2020/1874 sobre notificaciones se ha previsto que la comunicaci√≥n de los organismos transmisores, los organismos receptores y los √≥rganos centrales para los documentos que deban ser objeto de notificaci√≥n o traslado, solicitudes, certificaciones, resguardos, fes p√ļblicas y comunicaciones, se haga a trav√©s de un sistema inform√°tico, descentralizado, seguro y fiable (art. 5). Esta disposici√≥n se acompa√Īa de una puntualizaci√≥n importante, y es que no se denegar√°n efectos jur√≠dicos a los documentos que se transmitan a trav√©s de este sistema, ni se considerar√°n inadmisibles como prueba en los procedimientos judiciales por el mero hecho de que est√©n en formato electr√≥nico (art. 6). Por otra parte, si en la normativa de la Uni√≥n Europea ya se contemplaba la posibilidad de recurrir con car√°cter alternativo a otros medios de transmisi√≥n (v√≠a diplom√°tica o consular, agentes diplom√°ticos o funcionarios consulares, servicios postales, notificaci√≥n o traslado directo) aparece ahora, como novedad, la posibilidad de notificaci√≥n y traslado electr√≥nico a la persona afectada, siempre que √©sta haya dado su consentimiento para recibir la documentaci√≥n por esta v√≠a (art. 19). En otro orden de cosas, m√°s all√° de su adaptaci√≥n normativa a las nuevas tecnol√≥gicas, hay que se√Īalar que en el Reglamento 2020/1874, que al igual que el anterior no se aplica cuando el domicilio de la persona a la que haya de notificarse o trasladarse el documento sea desconocido, se ha contemplado la posibilidad de solicitar asistencia por distintos medios o v√≠as para determinar la direcci√≥n de la persona a la que haya de notificarse o trasladarse el documento en otro Estado miembro, en caso de que se desconozca (art. 7).

Las novedades m√°s importantes que introduce el Reglamento 2020/1873 van en la misma l√≠nea. Se prev√© que las solicitudes y comunicaciones relacionadas con la obtenci√≥n de pruebas se hagan a trav√©s de un sistema inform√°tico descentralizado, seguro y fiable, en el pleno respeto de los derechos y libertades fundamentales. Cuando la transmisi√≥n no fuera posible por esta v√≠a debido a la naturaleza de las pruebas (ej. cuando se transmitan muestras de ADN o de sangre), podr√° hacerse por la v√≠a alternativa m√°s r√°pida y adecuada, siempre teniendo en cuenta la necesidad de garantizar la fiabilidad y la seguridad (art. 7). Esta disposici√≥n se acompa√Īa, al igual que hemos visto con el Reglamento anterior, de una previsi√≥n en el sentido de que no se denegar√°n efectos jur√≠dicos a los documentos que se transmitan a trav√©s del sistema electr√≥nico descentralizado, ni se considerar√°n inadmisibles como prueba en los procedimientos judiciales, por el mero hecho de que est√©n en formato electr√≥nico (art. 8). Por otra parte, como en la normativa de la Uni√≥n Europea tambi√©n se prev√© la obtenci√≥n directa de pruebas por parte del √≥rgano jurisdiccional requirente, se incorpora ahora en el Reglamento 2020/1873 una referencia expresa al uso de la videoconferencia u otra tecnolog√≠a de telecomunicaciones, cuando la pr√°ctica de la prueba consista en la toma de declaraci√≥n o el interrogatorio de una persona presente en otro Estado miembro (art. 20). ¬†

Los Reglamentos sobre asistencia judicial internacional en materia civil y mercantil resultan fundamentales para el correcto desarrollo de los procedimientos civiles internacionales. La regulaci√≥n de la competencia judicial internacional, la ley aplicable y la eficacia extraterritorial de resoluciones a trav√©s de los numerosos Reglamentos aprobados por la Uni√≥n Europea, precisan del complemento de normas que den una adecuada respuesta a las solicitudes de asistencia judicial internacional que sean necesarias para el desarrollo del procedimiento. La aprobaci√≥n de los Reglamentos 2020/1873 y 2020/1874 es una buena noticia para la consolidaci√≥n del ‚ÄúEspacio Europeo de Libertad, Seguridad y Justicia‚ÄĚ.¬†

* Beatriz Campuzano Díaz

Profesora Titular de Derecho internacional privado de la Universidad de Sevilla

C√°tedra Jean Monnet