Observatory on European Studies - La interminable inestabilidad de Medio Oriente. Urge una conferencia internacional sobre el caso Israel Palestina

2023-11-20

Manuel Becerra Ramírez*

Introducción.

El mundo se conmocion√≥ cuando se conoci√≥ la noticia de que el 7 de octubre pasado, Hamas hab√≠a atacado, en una acci√≥n sin precedentes, lanzando miles de cohetes por tierra, mar y aire a objetivos civiles de Israel, adem√°s de que decenas de israel√≠s fueron tomados como rehenes. En forma inexplicable, en virtud de la capacidad militar y tecnol√≥gica de Israel, el grupo terrorista Hamas rompi√≥ los cercos de seguridad. La reacci√≥n de Israel, no se hizo esperar, Israel lanz√≥ un furioso ataque y los Estados Unidos orden√≥ el env√≠o al mediterr√°neo de su portaaviones, el Gerald Ford, el m√°s grande del mundo. La comunidad internacional est√° al pendiente de lo que suceder√° en esta peque√Īa regi√≥n del planeta, porque nuevamente est√° al borde de un conflicto global. Desafortunadamente, el tr√°gico evento del 7 de octubre es una cadena de actos violentos en Medio Oriente que inician con la desaparici√≥n del Imperio Otomano y la decisi√≥n de las grandes potencias de colocar a los israel√≠es en territorio de Palestina.¬†¬†

En el siglo XXI hay algunos remanentes de descolonizaci√≥n, entre ellos est√° Palestina, que desde que se instala Israel en su territorio, ha sido fuente de inestabilidad en la regi√≥n y ahora del mundo. No tengo duda de que la organizaci√≥n internacional est√° en deuda¬† por no lograr un orden en la regi√≥n no obstante la clara idea de que hay que detener el expansionismo de Israel y apoyar de la misma manera al pueblo Palestino para que tenga una tierra tranquila donde vivir. Las noticias que nos llegan de Medio Oriente, a partir del 7 de octubre, con el ataque de Hamas y despu√©s el ataque y masacre en el Hospital de Gaza, impactan la opini√≥n p√ļblica mundial y son cuestionables desde el punto de vista moral, humano y porque son una clara violaci√≥n al Derecho Humanitario Internacional, que tiene como una de sus premisas fundamentales: el no da√Īo a la poblaci√≥n civil y sus bienes.¬†

Desde una postura estrictamente académica para entender por qué decimos que la organización internacional está en deuda, hay que hacer una revisión de la historia y de las reacciones que la ONU ha tenido con este asunto que, permanentemente puede poner en peligro a la comunidad internacional en su conjunto sobre todo en momento de una globalización económica.    

Ante el desmoronamiento del Imperio Otomano la Declaración Balfour. 

Durante la primera Guerra Mundial, cuando ya se visualizaba el desmembramiento del Imperio Otomano, que junto con Alemania, Austro-Hungr√≠a eran aliados, ya se pon√≠a en entredicho la situaci√≥n de Palestina, un pueblo bajo el dominio del Imperio Otomano formado por √°rabes que ah√≠ estaban asentados. En ese entorno, en el a√Īo de 1917, se aprueba la Declaraci√≥n Balfour, apellido del ministro de Asunto Exteriores de la Gran Breta√Īa, que expresa:¬†

‚ÄúHis Majesty's Government view with favour the establishment in Palestine of a national home for the Jewish people, and will use their best endeavours to facilitate the achievement of this object, it being clearly understood that nothing shall be done which may prejudice the civil and religious rights of existing non-Jewish communities in Palestine, or the rights and political status enjoyed by Jews in any other country‚ÄĚ.

Como se puede ver, la Declaraci√≥n del ministro ingl√©s Arthur James Balfour es bastante vaga, pues habla de ‚Äúnational home‚ÄĚ, un ‚Äúhogar nacional‚ÄĚ para los jud√≠os, y el propone el respeto de la poblaci√≥n no jud√≠a en Palestina, que en realidad era la mayor√≠a. No se habla de l√≠mites territoriales de nadie, ni por lo menos que Palestina constitu√≠a una naci√≥n ocupante de la regi√≥n. La historia nos muestra que la Declaraci√≥n Balfour fue discutida entre las potencias de la √©poca y se ve como una estrategia geopol√≠tica al insertar a un posible aliado para occidente en la regi√≥n y m√°s tarde se incluy√≥ en la Liga de Naciones, en el a√Īo de 1922, en el mandato brit√°nico sobre Palestina, al fin de la I Guerra Mundial.¬†

Actualmente, existe una polémica sobre si la Declaración Balfour fue la que detonó el problema en Medio Oriente. Lo que sí es claro es que ella, a partir de su expedición, se produjo un flujo de judíos al territorio de Palestina que empezaron a poblar el territorio y adquirirlo mediante compraventa de los ricos terratenientes árabes de la región, como se puede ver en la siguiente tabla:

A√Īo.¬† ¬† ¬† ¬† ¬† ¬† ¬† ¬† ¬† ¬† Jud√≠os.¬† ¬† ¬† ¬† ¬† ¬† ¬† ¬† ¬† ¬† ¬† ¬† √Ārabes.

1880                    24, 000                        475, 000

1919                    60, 000                        640, 000

1931                    177, 000                      859, 000

1939                    429 000                      1, 010, 000

 Esta situación cambió sustancialmente después del holocausto judío a manos de Alemania durante la II Guerra Mundial; lo que aumentó el flujo de judíos a la región de Palestina. Ahora los judíos que llegaban eran personas mejor preparadas; además de que se llega una substancial ayuda financiera internacional, lo cual se veía como una respuesta de apoyo de la comunidad judía que había sido hoy objeto del genocidio nazi.

Entonces, la entonces nueva, Organización de Naciones Unidas (ONU) empezó a dictar resoluciones que empezaron a cambiar el rumbo de los meros asentamientos y declaraciones políticas, que van creando una estructura jurídica que es necesaria analizar. Aquí nos referiremos a algunas de ellas.

La Resolución AG-ONU 181.

El flujo de jud√≠os y la ocupaci√≥n de territorio en Palestina produjo una reacci√≥n de repudio, de la poblaci√≥n √°rabe, y ante el inminente fin del mandato de la Gran Breta√Īa sobre Palestina, la ONU, en el a√Īo de 1947, toma parte en el asunto. Concretamente, la Asamblea General, dicta la Resoluci√≥n 181 que es punto de partida tambi√©n para conocer el problema. En la Resoluci√≥n 181 se recomend√≥ la partici√≥n de Palestina dentro de dos Estados, con la ciudad de Jerusal√©n como un corpus separatum (entidades separadas) gobernada por un r√©gimen internacional especial.¬†

Aunque, t√©cnicamente las resoluciones de la Asamblea General no son jur√≠dicamente vinculantes si son una expresi√≥n de la voluntad de los Estados negociadores. La votaci√≥n en la Asamblea General fue a favor de 33 votos, 13 en contra y 10 abstenciones. Recordemos que en esa √©poca los miembros de la ONU eran apenas un poco m√°s de cincuenta Estados, por lo que la mayor√≠a de 33 Estados significaba una mayor√≠a importante. Es interesante notar que la Gran Breta√Īa, vot√≥ en contra, pues calculaba que la Resoluci√≥n no ser√≠a aceptada por los √°rabes, aunque s√≠ fue votada a favor por los Estados Unidos y la Uni√≥n Sovi√©tica, las hegemon√≠as de aquel momento. La Resoluci√≥n 181tambi√©n marc√≥ la salida de los soldados brit√°nicos de la administraci√≥n de Palestina. El impacto pol√≠tico en la regi√≥n fue variado. Por una parte, los jud√≠os recibieron con alegr√≠a la Resoluci√≥n, pero los palestinos y pueblos √°rabes la consideraron una afrenta, pues los jud√≠os fueron vistos como ‚Äúintrusos imperialistas occidentales‚ÄĚ.¬†

Las posiciones encontradas de los jud√≠os y palestinos derivaron en lo que ser√≠a la primera Guerra √Ārabe-israel√≠, en donde perdieron los palestinos y marc√≥ el inicio de la creaci√≥n de organizaciones terroristas. La Guerra del 1948 tambi√©n fue el inicio de una secuela de guerras en la regi√≥n, con un incremento de la capacidad militar de Israel, independientemente del aumento de la poblaci√≥n israel√≠ y que, como resultado de dichas guerras, Israel increment√≥ su territorio.¬†

La Guerra de los Seis Días y la Resolución y la Resolución 242 del Consejo de Seguridad de la ONU.

La Guerra de los seis días, la tercera Guerra entre árabes e israelís, se realizó del 5 al 10 de junio de 1967. Israel fue vencedor de esta guerra, en donde se enfrentó a los ejércitos de Egipto, Siria y Jordania. Israel contó con el apoyo de los Estados Unidos. Finalmente, la guerra hizo que Israel ampliara su territorio al quitarle a Egipto la península del Sinaí y la franja de Gaza; los Altos del Golán a Siria; y Jerusalén Este y Cisjordania a Jordania [1]. Algunos historiadores consideran que esa Guerra fue decisiva, pues "no fue un evento cualquiera. Esa guerra transformó Medio Oriente porque tuvo un impacto significativo en la política en el mundo árabe, en Israel, en la implicación de Estados Unidos en esta región del mundo"[1]  

Seguido, a la Guerra de los 6 días, se promovió en el Consejo de Seguridad una Resolución que fue aprobada el 22 de noviembre del 1967 y que establece: 

“El Consejo de Seguridad, Expresando su constante preocupación por la grave situación en Oriente Medio, Insistiendo en la inadmisibilidad de la adquisición de territorio por medio de la guerra y en la necesidad de trabajar por una paz justa y duradera, en la que todos los Estados de la zona puedan vivir con seguridad, Insistiendo además en que todos los Estados Miembros, al aceptar la Carta de las Naciones Unidas, han contraído el compromiso de actuar de conformidad con el Artículo 2 de la Carta,

1. “Afirma que el acatamiento de los principios de la Carta requiere que se establezca una paz justa y duradera en el Oriente Medio, la cual incluya la aplicación de los dos principios siguientes:

  • ‚ÄúRetiro de las fuerzas armadas israel√≠es de territorios que ocuparon durante el reciente conflicto;
  • ‚ÄúTerminaci√≥n de todas las situaciones de beligerancia o alegaciones de su existencia, y respeto y reconocimiento de la soberan√≠a, integridad territorial e independencia pol√≠tica de todos los Estados de la zona y de su derecho a vivir en paz dentro de fronteras seguras y reconocidas y libres de amenazas o actos de fuerza;

2. “Afirma además la necesidad de:

  • ‚ÄúGarantizar la libertad de navegaci√≥n por las v√≠as internacionales de navegaci√≥n de la zona;
  • ‚ÄúLograr una soluci√≥n justa del problema de los refugiados;
  • ‚ÄúGarantizar la inviolabilidad territorial e independencia pol√≠tica de todos los Estados de la zona, adoptando medidas que incluyan la creaci√≥n de zonas desmilitarizadas;

a. “Pide al Secretario General que designe un Representante Especial que marche al Oriente Medio, para establecer y mantener contactos con los Estados interesados a fin de promover un acuerdo y de ayudar en los esfuerzos para lograr una solución pacífica y aceptada, de acuerdo con las disposiciones y principios de la presente resolución;

b.¬†‚ÄúPide al secretario general que informe lo antes posible al Consejo de Seguridad sobre el progreso de los esfuerzos del Representante Especial‚ÄĚ.

 

En esta Resoluci√≥n, aprobada por unanimidad en la 1382a¬†sesi√≥n, es evidente que se omite a Palestina y lo que es rescatable es el mandato de que las fuerzas armadas de Israel deben desocupar los territorios ocupados por la Guerra de los seis d√≠as. Adem√°s, desde el punto de vista legal, la Resoluci√≥n es jur√≠dicamente vinculante; fue obtenida tras un proceso arduo de negociaci√≥n entre los miembros del CS, y se da en el marco del Cap√≠tulo VII de la Carta de San Francisco, por lo cual, despu√©s de su adopci√≥n, deber√≠a ser aplicada obligatoriamente, con la ayuda de la comunidad internacional, como lo establece el art√≠culo 2-5 de la misma Carta de San Francisco. Sin embargo, pol√≠ticamente se dej√≥ a la aceptaci√≥n o no de las partes involucradas, su cumplimiento. As√≠, podemos ver diferentes posturas entre los involucrados. Por una parte, Israel acept√≥ la Resoluci√≥n en el a√Īo de 1968, mientras que Egipto y Jordania tambi√©n la aceptaron, aunque en el entendido de que ‚ÄúIsrael deb√≠a retirarse de forma incondicional de¬†todos¬†los territorios ocupados que hab√≠an sido capturados en la Guerra de junio de 1967‚ÄĚ [1]. Aunque Siria, hasta el a√Īo de 1971, rechaz√≥ la Resoluci√≥n, posteriormente, al igual que Egipto y Jordania, la acept√≥ con la condici√≥n de garantizar el retiro total de Israel de todos los territorios √°rabes y los derechos de los palestinos.

Por su parte, la Organización para la Liberación de Palestina (OLP) que dirigía Yasser Arafat, rechazó en forma contundente la Resolución. Para la OLP, la omisión de Palestina y sus derechos fue, entre otros, un factor de rechazo. Solo en el periodo de 1988-1989 Arafat aceptó la Resolución 242 con la condición de que se permitiera la creación de un Estado palestino y la autodeterminación y repatriación de los palestinos. Así, si bien la Resolución 242 es importante por ser un punto de base de negociaciones, no pudo poner un fin a las tensiones en la región, ni mucho menos al conflicto Israel-Palestina.   

Los Acuerdos de Oslo. 

Se le llam√≥ a una serie de negociaciones esperanzadoras para solucionar el conflicto Israel-Palestina que se llev√≥ a cabo entre los a√Īos de 1993 y 1995. Los resultados de las negociaciones dieron lugar a los denominados Acuerdos de Oslo que fueron firmados por Isaac Rab√≠n y Yaser Arafat.¬†

Los acuerdos establecían varios puntos clave:

  • Israel devolver√≠a los territorios ocupados de Gaza y Cisjordania, y por su parte, Palestina ratificaba el derecho de existir de Israel.¬†
  • Se establecer√≠a un autogobierno, Autoridad Palestina (AP) en la Ribera Occidental y la Franja de Gaza y se establec√≠a la¬†retirada progresiva de las fuerzas armadas israel√≠es.¬†
  • Adem√°s, se tomaban medidas de prevenci√≥n contra actos de terrorismo¬†y hostilidades entre ambos Estados.

En general, se puede decir que los Acuerdos de Oslo, no eran definitivos, eran s√≥lo un marco que llevar√≠a a acuerdos permanentes en un proceso de negociaci√≥n que durar√≠a aproximadamente cinco a√Īos. Desafortunadamente para la paz, el acuerdo no prosper√≥, los extremistas no lo permitieron. Isaac Rabin fue asesinado por¬†un extremista jud√≠o, lo que permiti√≥ llegar al poder, en el a√Īo de 1996, a Benjam√≠n Netanyahu, contrario a los acuerdos de Oslo.

 

Geopolítica del conflicto.

El territorio en disputa en Medio Oriente est√° en un lugar estrat√©gico. El apoyo occidental a Israel, a partir de la Declaraci√≥n Balfour, fundamentalmente de Estados Unidos y la Gran Breta√Īa (en el Consejo de Seguridad ha sido decisivo), evidencia un inter√©s especial econ√≥mico y geoestrat√©gico para las potencias occidentales. El territorio disputado se localiza en el centro del mundo √°rabe, el cual es rico en recursos energ√©ticos de petr√≥leo. En el top 10 de pa√≠ses productores de petr√≥leo en Oriente Medio est√°n Arabia Saudita, Irak, Emiratos √Ārabes Unidos, Ir√°n y Kuwait (no olvidemos que ya produjo a principios de la d√©cada de los noventa del siglo pasado una guerra por la invasi√≥n de Irak a Kuwait)[2]. Tener un aliado para occidente en la regi√≥n debe ser muy √ļtil, sobre todo, cuando desde hace rato la importancia econ√≥mica del petr√≥leo es fundamental. Mientras no se d√© el cambio tecnol√≥gico y se deje de consumir el hidrocarburo por su impacto en el cambio clim√°tico, el petr√≥leo sigue estando en el centro de la econom√≠a mundial.

Tambi√©n hay que releer el libro del profesor de Harvard y asesor del Consejo de Seguridad de la Casa Blanca (1977-1978), Samuel P. Huntington, que plantea que despu√©s del fin del mundo bipolar, con la desaparici√≥n de la URSS y su bloque, el dominio del choque de civilizaciones entre occidente y sus valores (la democracia, los derechos humanos, la libertad, la soberan√≠a de la ley y la separaci√≥n entre la Iglesia y el Estado) y los pueblos no occidentales que tienen valores diferentes [3], lo que llevar√° a batallas entre las civilizaciones. Ideas que chocan con el dise√Īo del orden mundial de posguerra de 1945 que postula ‚Äúpracticar la tolerancia y a convivir en paz como buenos vecinos‚ÄĚ, como una de sus premisas fundamentales.¬†

Aunque no estamos de acuerdo con esa concepci√≥n del mundo y de su orden global (‚Äúdominio del choque de civilizaciones entre occidente y los pueblos no occidentales‚ÄĚ), tal parece que es la idea que prevalece entre los pol√≠ticos occidentales. Desde una postura legal y de derechos humanos, la constante tensi√≥n y guerras peri√≥dicas en la regi√≥n afectan a la humanidad entera. No es posible, tener un conflicto permanente que afecta a la globalidad del planeta, cuando ya se cuenta con armas at√≥micas, por un lado y por otro la econom√≠a est√° globalizada, cualquier cosa que suceda en la regi√≥n repercute en todo el mundo. Por otra parte, las potencias han convertido en un arsenal en la regi√≥n desde la permisi√≥n de que Israel cuente con capacidad nuclear [4] hasta el env√≠o de armas para blindarla, adem√°s de que Israel se ha convertido en un importante vendedor mundial de armas.¬†¬†¬†¬†

El derecho internacional.

Como vimos anteriormente, el problema Israel-Palestina ha sido objeto de atenci√≥n de la Asamblea General y del Consejo de Seguridad desde sus inicios, inclusive la Corte Internacional de Justicia se ha ocupado del asunto en dos opiniones consultivas que son paradigm√°ticas: la Opini√≥n¬† Consultiva¬† de¬† la CIJ sobre las consecuencias¬† jur√≠dicas¬† de la construcci√≥n¬† del muro en el territorio palestino ocupado del a√Īo 2004 [5] y la Opini√≥n sobre la reparaci√≥n de da√Īos sufridos al servicio de las Naciones Unidas, dictada por la Corte Internacional de Justicia de la ONU, en el a√Īo de 1948 y que se refiere al personalidad jur√≠dica de la ONU para reclamar responsabilidad internacional en el tr√°gico asesinato por¬† la milicia del Grupo Stern de Israel.¬†

El ataque de Ham√°s a territorios ocupados por los israel√≠es es evidentemente una violaci√≥n al derecho internacional humanitario. El derecho humanitario internacional que est√° contenido en 6¬† Convenciones internacionales de la Haya y en el derecho convencional internacional,¬† proh√≠be el derecho a guerra (jus ad bellum) [6], pero en lo que se refiere al derecho en la guerra (jus in bello) establece tajantemente que ‚Äúlas personas y los bienes civiles as√≠ definidos no pueden ser objeto de ataques ni de actos de violencia, sean ofensivos o defensivos‚ÄĚ [7] Aqu√≠ tanto Ham√°s, con el ataque del 7 de octubre cuando incursionaros en el sur de Israel y dieron muerte a cientos de persona y tomaron a m√°s de doscientos rehenes; como el Estado de Israel al lanzar su ataque a la Franja de Gaza aislando a la poblaci√≥n est√°n cometiendo una violaci√≥n del derecho humanitario internacional. , lanzando un ataque mortal al hospital Bautista Al-Ahli de Gaza. El derecho humanitario internacional establece la protecci√≥n de la poblaci√≥n civil, proh√≠be todo ataque indiscriminado contra ella. ‚ÄúEsta categor√≠a de v√≠ctimas de un conflicto armado tiene derecho, en cualquier circunstancia, al respeto a su persona, a su honor, a sus derechos familiares, a sus convicciones y pr√°cticas religiosas, a sus h√°bitos y costumbres. El DHI establece que la persona civil deber√° ser tratada, en todo momento con humanidad y protegida contra cualquier acto de violencia o de intimidaci√≥n (art√≠culo 27 del IV Convenio de la Haya). Adem√°s, la poblaci√≥n civil tiene derecho a recibir los socorros que le sean necesarios. Los miembros de la poblaci√≥n civil m√°s expuestos a los sufrimientos que conlleva el conflicto, especialmente las mujeres y los ni√Īos, son objeto de un r√©gimen de protecci√≥n particular‚ÄĚ [8]

En el caso concreto, Israel fundamenta su acción contra Hamas y la Franja de Gaza en la figura jurídica de legítima defensa, pero de un análisis del artículo 51 de la Carta de San Francisco podemos concluir que si bien la legítima defensa es una excepción al principio de la prohibición del ejercicio de la guerra, ese derecho de recurrir a la legítima defensa también tiene sus limitaciones. 

En efecto, el artículo 51 establece:

‚ÄúART√ćCULO 51 Ninguna disposici√≥n de esta Carta menoscabar√° el derecho inmanente de leg√≠tima defensa, individual o colectiva, en caso de ataque armado contra un Miembro de las Naciones Unidas, hasta tanto que el Consejo de Seguridad haya tomado las medidas necesarias para mantener la paz y la seguridad internacionales. Las medidas tomadas por los Miembros en ejercicio del derecho de leg√≠tima defensa ser√°n comunicadas inmediatamente al Consejo de Seguridad, y no afectar√°n en manera alguna la autoridad y responsabilidad del Consejo conforme a la presente Carta para ejercer en cualquier momento la acci√≥n que estime necesaria con el fin de mantener o restablecer la paz y la seguridad internacionales‚ÄĚ. (Las negritas son agregadas)¬†

Como se ve, el ejercicio de la leg√≠tima defensa es de car√°cter temporal: ‚Äúhasta tanto que el Consejo de Seguridad haya tomado las medidas necesarias para mantener la paz y la seguridad internacionales‚ÄĚ. Es decir, el facultado para el ejercicio de la leg√≠tima defensa al final es el Consejo de Seguridad. Adem√°s de que uno de los requisitos de la leg√≠tima defensa es que sea proporcional, esto significa que debe de tomarse en cuenta la simetr√≠a entre el quantum usada entre la fuerza ilegal y la respuesta, as√≠ como los da√Īos que se causen.¬† En todo momento se debe de tomar en cuenta que en el ejercicio de este derecho la poblaci√≥n civil Palestina no puede ser objeto de acci√≥n armada, como actualmente sucede. El derecho penal internacional establece que acciones como la de Ham√°s son motivos de sanci√≥n penal para lo cual es indudable que se debe de sancionar penalmente a los que causaron semejante crimen cometido contra la poblaci√≥n civil y lo mismo sucede para los israel√≠s que violen el derecho humanitario internacional.¬†

Conclusiones.

Por otra parte, en esta √ļltima etapa del conflicto, iniciada con el ataque de Ham√°s, la acci√≥n del Consejo de Seguridad nuevamente, como en la Guerra Fr√≠a, ha quedado estancada por el veto de alg√ļn miembro permanente. El cap√≠tulo VII de la Carta de San Francisco que est√° dise√Īado para hacer frente a una gran crisis como la actual no se puede echar a andar. Adem√°s, el Secretario General de la ONU, est√° muy activo. En forma incesante, Antonio Guterrez, hace llamadas para un ‚Äúinmediato cese humanitario al fuego para distribuir ayuda‚ÄĚ en Gaza, sin que sus llamadas sean atendidas por Israel.

Ante un empantanamiento del √ļnico √≥rgano de car√°cter multilateral qu√© fue creado exprofeso para hacer frente a un conflicto sempiterno de tal magnitud que puede ser detonante de un conflicto mundial, ¬Ņqu√© queda? La sociedad civil en todo el mundo ya se ha manifestado protestando contra la guerra. Sin embargo, la soluci√≥n est√° en manos de las grandes potencias que apoyan a las partes en conflicto y como ha mostrado la historia, el punto de partida para la soluci√≥n debe ser la creaci√≥n de dos Estados en la regi√≥n, a partir de las resoluciones que se han dictado en diferentes niveles de la ONU. Israel, ha llegado a ser una potencia militar, inclusive nuclear, en la regi√≥n con la cooperaci√≥n de sus aliados en Occidente, por lo tanto, ellos tienen una responsabilidad actual por el conflicto que vivimos. En ese sentido, urge una conferencia internacional sobre el caso Israel Palestina.

 

[1]   Guerra de los Seis Días: el conflicto relámpago ocurrido hace medio siglo entre Israel, Egipto, Jordania y Siria que cambió para siempre Medio Oriente - BBC News Mundo consultado el 25 de octubre del 2023. 

[2] El top 10 de mayores productores y consumidores de petróleo del mundo (cnn.com) consultado el 29 de octubre del 2023.

[3] Huntington, Samuel, P, El choque de civilizaciones y la reconfiguración del orden mundial, Paidos, argentina, 2001.

[4] SIPRI YEARBOOK 2022 Resumen en espa√Īol, pagina 15. SIPRI Yearbook 2022, Resumen en espa√Īol, consultado el 30 de octubre del 2023.

[5] Pozo Serrano, Pilar, La¬† Opini√≥n¬† Consultiva¬† de¬† la CIJ sobre las consecuencias¬† jur√≠dicas¬† de la construcci√≥n¬† del muro en el territorio palestino ocupado: problemas de competencia y oportunidad judicial, Anuario Espa√Īol de Derecho Internacional, vol. 20, Espa√Īa, 2004.¬†

[6] El derecho humanitario internacional reconoce tres excepciones a esta prohibici√≥n: la acci√≥n del Consejo de Seguridad de conformidad con el Cap√≠tulo VII de la Carta de San Francisco; el ejercicio del principio de autodeterminaci√≥n -guerra de liberaci√≥n nacional- y por √ļltimo la legitima defensa individual o colectiva de acuerdo con el art√≠culo 51 de la Carta de San Francisco.

[7] Artículos 49, 51 y 52 del Protocolo I de Ginebra de 1977.

[8] Véase: Swinarski Christophe, Introducción al derecho internacional humanitario, Comité Internacional de la Cruz Roja, Instituto Interamericano de Derechos Humanos, San José de Costa Rica, Ginebra 1984 páginas 34-35.

 

*Manuel Becerra Ramírez

Investigador del Instituto de Investigaciones Jurídicas-UNAM; Director del Anuario Mexicano de Derecho Internacional.